Una nueva investigación científica ha revisado las estimaciones tradicionales sobre la velocidad máxima de los mayores animales terrestres que han existido y concluye que gigantes como los saurópodos, mastodontes y mamuts eran mucho más lentos de lo que se pensaba. El estudio, publicado en Scientific Reports, ha sido realizado por un equipo internacional en el que participan investigadores de las universidades de Granada y Complutense de Madrid.

Según explican los autores, la velocidad de desplazamiento depende del tipo de locomoción y del peso corporal, factores que no siempre se han tenido en cuenta de forma adecuada. Los animales graviportales y plantígrados, con extremidades adaptadas a soportar grandes masas, presentan velocidades notablemente inferiores a las de especies más ligeras. A partir de los 100 kilos, la rapidez disminuye progresivamente, como ocurre con los elefantes actuales, que no superan los 25 km/h.
En paleontología, donde no se puede observar directamente el movimiento, las velocidades se estiman mediante modelos matemáticos. El problema, según el estudio, es que los modelos clásicos sobrestimaban gravemente la velocidad real, llegando a exagerarla hasta un 70 % en el caso de los elefantes. Para corregir este error, los investigadores han desarrollado nuevos cálculos basados exclusivamente en datos empíricos de elefantes vivos, considerados el mejor referente para grandes vertebrados extintos.
Los resultados muestran que el mamut lanudo habría alcanzado algo más de 20 km/h, mientras que especies aún mayores, como Mammut borsoni, apenas superarían los 15 km/h. Los dinosaurios gigantes serían todavía más lentos: el colosal Argentinosaurus no habría pasado de los 10 km/h. Estas cifras sitúan a estos animales en rangos similares o incluso inferiores a la marcha atlética humana de élite y permiten reconstruir con mayor precisión el comportamiento y la ecología de los gigantes del pasado.
Redacción (Agencias).




