El Museo del Prado centrará su programación de 2026 en tres grandes líneas: el papel de varias reinas como impulsoras del arte, la influencia italiana en el gótico español y la transformación experimentada por la propia institución en el último cuarto de siglo. Así lo ha anunciado su director, Miguel Falomir, al presentar las principales exposiciones del próximo año, que estarán más orientadas a los contextos históricos que a las grandes figuras individuales.
Uno de los ejes destacados será el programa El Prado en femenino, que pondrá el foco en Isabel de Farnesio, Mariana de Austria y Cristina de Suecia, tres figuras clave en la configuración de la colección. A la actual muestra dedicada a Farnesio se sumará la reordenación de las salas de escultura clásica vinculadas a Cristina de Suecia y una exposición sobre Mariana de Austria, centrada en la evolución de su imagen pública y su ejercicio del poder a través de pinturas, esculturas, medallas y manuscritos.
La gran exposición del año llegará en mayo con A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420), una ambiciosa muestra que reunirá más de un centenar de obras para analizar la influencia de los artistas italianos en el desarrollo del gótico español. La exposición incluirá piezas de maestros como Ambrogio Lorenzetti o Gherardo Starnina, junto a artistas españoles como Ferrer y Arnau Bassa o los hermanos Serra. Muchas de las obras, procedentes de más de cincuenta instituciones nacionales e internacionales, se mostrarán por primera vez tras complejos procesos de restauración.
El Prado también ampliará su mirada geográfica con una exposición dedicada al pintor renacentista alemán Hans Baldung Grien, con préstamos de museos de Alemania y Suiza, y con Rilke y el arte español, que analizará la influencia de artistas como El Greco o Zuloaga en el escritor austriaco.
Otro de los grandes objetivos será reflexionar sobre la evolución del propio museo en los últimos 25 años. Bajo este enfoque, se destacará el crecimiento de visitantes —de dos millones en 2000 a 3,5 millones en 2025—, la ampliación de sus espacios y la incorporación de más de 13.000 obras a la colección. En este marco se inscriben exposiciones como El Prado multiplicado, dedicada a la fotografía, o la recuperación de El año del hambre en Madrid (1818), de José Aparicio, una obra clave del siglo XIX hoy prácticamente olvidada.
Con esta programación, el Prado reivindica su carácter de institución viva, en constante revisión y diálogo con la historia del arte.
Redacción (Agencias)




