Un reciente estudio ha mostrado que es posible fabricar papel térmico más ecológico y seguro utilizando materiales derivados de la madera, como la lignina. Este tipo de papel, utilizado en tiques, etiquetas de envío y recibos, suele llevar un recubrimiento sensible al calor hecho con químicos como el bisfenol A (BPA) y el bisfenol S (BPS), que son tóxicos y se encuentran en el medioambiente y en las personas que manipulan estos recibos frecuentemente. La investigación apunta a crear formulaciones menos tóxicas sin sacrificar la calidad de la impresión ni la rentabilidad del producto.

El equipo de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza) ha desarrollado un papel térmico utilizando lignina, un componente de la madera, y azúcares vegetales. Estos nuevos recubrimientos tienen una baja toxicidad y son más sostenibles, mostrando buenos resultados en términos de impresión. Aunque los investigadores aún están optimizando la calidad y escalabilidad del proceso, los resultados iniciales son prometedores, indicando que es posible crear alternativas de papel térmico más seguras a partir de biomasa no comestible.
El proceso de fabricación incluye un método de extracción controlada de la lignina para que esta pueda reaccionar a las temperaturas de impresión. Además, en lugar de usar sensibilizadores derivados del petróleo, los investigadores probaron una molécula vegetal, la diformilxilosa, obtenida del azúcar xilano. Las pruebas mostraron que el papel térmico basado en lignina produce impresiones claras y estables, manteniendo la calidad incluso después de meses de almacenamiento. Este avance abre el camino para un papel térmico más ecológico y menos perjudicial para la salud.
Redacción (Agencias).




