La expansión de los cerdos

Un nuevo trabajo científico ha arrojado luz sobre el origen de los cerdos del Pacífico, revelando que su linaje procede de animales domésticos del sudeste asiático vinculados a las primeras migraciones humanas austronesias. El estudio, publicado en la revista Science, subraya cómo el desplazamiento de especies por parte de los humanos, especialmente en entornos insulares, ha tenido efectos ecológicos duraderos a lo largo de miles de años.

Aunque los cerdos tienen su distribución natural principalmente al oeste de la llamada línea de Wallace, su presencia se extendió por numerosas islas del sudeste asiático y Oceanía gracias a la acción humana. Las evidencias arqueológicas y genéticas indican que estos animales comenzaron a moverse hacia el este hace más de 4.000 años, incluso antes de las grandes oleadas migratorias austronesias, y que posteriores expansiones humanas facilitaron su llegada a regiones cada vez más lejanas del Pacífico.

Para reconstruir este proceso, los investigadores secuenciaron 117 genomas de cerdos modernos, históricos y antiguos, además de analizar la morfología dental de más de 700 ejemplares actuales y arqueológicos. Los resultados muestran que los cerdos desde Filipinas hasta Hawái descienden en gran medida de animales domesticados procedentes del sudeste de China y Taiwán, introducidos por comunidades austronesias, y que durante siglos permanecieron genéticamente aislados de las especies silvestres locales.

Según los autores, este patrón genético refleja de forma paralela las migraciones humanas, caracterizadas por movimientos sucesivos de isla en isla y una interacción limitada con las poblaciones locales. Los repetidos traslados generaron cuellos de botella genéticos y presiones selectivas que, junto con cruces posteriores, explican la adaptación y el éxito de los cerdos en su expansión por el sudeste asiático insular y el Pacífico occidental.

Redacción (Agencias).