Tal día como hoy, en 1948, nacía Donna Summer, una de las artistas más influyentes de la historia de la música popular y figura clave en el auge y la consolidación de la música disco a nivel mundial.
Nacida en Boston bajo el nombre de LaDonna Adrian Gaines, comenzó a cantar desde niña en el coro de la iglesia, donde desarrolló una voz poderosa y expresiva. A finales de los años 60 se trasladó a Europa, especialmente a Alemania, donde participó en musicales y empezó a construir su carrera profesional.
Su gran salto llegó a mediados de los años 70, cuando inició una colaboración decisiva con los productores Giorgio Moroder y Pete Bellotte. De esa alianza surgieron canciones que marcaron un antes y un después en la música de baile, como ‘Love to Love You Baby’, ‘I Feel Love’, ‘Hot Stuff’ o ‘Last Dance’, que influyeron directamente en el desarrollo de la música electrónica y el pop moderno.
A lo largo de su carrera, Donna Summer logró cinco números uno en el Billboard Hot 100, ganó cinco premios Grammy y vendió más de 100 millones de discos en todo el mundo. En los años 80 supo reinventarse con éxito, alejándose del sonido disco más puro y adaptándose al pop y al R&B, con temas como ‘She Works Hard for the Money’.
Fallecida en 2012, a los 63 años, Donna Summer dejó un legado que trasciende modas y décadas. Su influencia sigue viva en la música de baile, en el pop contemporáneo y en la figura de muchas artistas que encontraron en ella un referente de libertad, innovación y poder creativo femenino.
Hoy, su música continúa sonando… y su nombre sigue siendo sinónimo de pista de baile.




