La Universidad Europea ha recordado que el consumo de marisco en Navidad puede formar parte de una dieta saludable si se hace con moderación, una recomendación especialmente relevante en unas fechas marcadas por los excesos. Langostinos y gambas siguen siendo protagonistas en muchas mesas españolas, no solo por tradición, sino también por su interesante perfil nutricional, según destacó la institución académica.

Tal y como explicó Andrea Calderón, profesora de Nutrición de la Universidad Europea, estos mariscos aportan proteínas de alta calidad, ácidos grasos omega-3 y minerales esenciales como el zinc y el yodo, fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo. Además, su bajo contenido en grasas, junto con la presencia de vitamina B12 y selenio, los convierte en una opción adecuada para cuidar la salud cardiovascular, neurológica e inmunitaria durante las celebraciones.
No obstante, los expertos advierten de la importancia de limitar el consumo de las cabezas de gambas y langostinos, ya que es donde pueden acumularse metales pesados, a pesar de contener antioxidantes. Por ello, recomiendan centrarse en la carne del cuerpo, más nutritiva y segura, y optar por métodos de cocción sencillos como hervir o cocinar al vapor, que ayudan a conservar sus propiedades. En definitiva, disfrutar del marisco de forma equilibrada permite mantener la tradición sin renunciar a la salud.
Redacción (Agencias).




