Campanadas con sabor a reto

La uva española del Vinalopó afronta una Navidad complicada por el exceso de oferta y la presión del producto importado

Despedir el año con las tradicionales uvas de la suerte es casi un ritual sagrado en España. Sin embargo, este diciembre el sector vive una cara menos dulce. La competencia de mercados extranjeros y la llegada masiva de uva de contraestación han puesto en jaque a uno de los productos estrella de la Nochevieja.

Según explica a EFE Beatriz Rocamora, directora de la Denominación de Origen Protegida Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó, el problema no afecta solo a la uva tardía, como la conocida Aledo, sino también a las variedades tempranas. ¿El motivo? La demanda se ha quedado corta frente a una oferta muy abundante.

Ha habido una buena cosecha y el mercado no ha sido capaz de absorber tanta cantidad”, resume Rocamora.

Este año se han recolectado unos 31 millones de kilos de uva en España, y aproximadamente la mitad corresponde a la variedad Aledo. Se trata de una uva muy especial: es la única del hemisferio norte que llega fresca a Nochevieja, gracias tanto a su variedad como a su cuidado sistema de cultivo, protegida con bolsas hasta el momento de la recogida.

Aun así, en los mercados comparte espacio con uvas procedentes del extranjero que incrementan la oferta y presionan los precios. A esto se suma otro obstáculo importante: una cosecha alta, pero con mucha merma.

Muchos granos llegan dañados y deben retirarse uno a uno en los almacenes. Allí se realiza un trabajo casi artesanal: limpiar cada racimo, envasarlo y prepararlo con mimo para que llegue al consumidor con la calidad que se espera en una fecha tan señalada.

Por todo ello, Rocamora lanza un mensaje claro de cara al 31 de diciembre: apostar por la uva con Denominación de Origen. “Uva española, uva de calidad”, insiste, como forma de reconocer el esfuerzo de agricultores y almacenistas que cuidan uno de los símbolos más queridos de la Nochevieja.

Redacción (Agencias).