La terapia hormonal para la menopausia no parece aumentar ni reducir el riesgo de demencia en mujeres posmenopáusicas, según un amplio estudio encargado por la Organización Mundial de la Salud. La investigación, liderada por el University College London y publicada en The Lancet Healthy Longevity, revisa datos de más de un millón de mujeres.
El análisis no ha encontrado ninguna asociación significativa entre el uso de terapia hormonal y el desarrollo de demencia o deterioro cognitivo leve, independientemente del tipo de tratamiento, su duración o el momento de inicio. Tampoco se observaron efectos en mujeres con menopausia precoz.
Los autores señalan que los resultados aportan una claridad necesaria a un debate muy prolongado y respaldan las recomendaciones clínicas actuales, que indican que este tratamiento debe valorarse por sus beneficios y riesgos generales, y no como una medida preventiva frente a la demencia.
El estudio reconoce, no obstante, que gran parte de la evidencia disponible es de certeza moderada o baja, y subraya la necesidad de investigaciones a largo plazo, especialmente en mujeres con perfiles menos estudiados, como minorías étnicas o aquellas con insuficiencia ovárica prematura.
La publicación coincide con la decisión reciente de la FDA estadounidense de retirar la advertencia de recuadro negro asociada a este tratamiento, que incluía afirmaciones no respaldadas por la evidencia, entre ellas un posible aumento del riesgo de demencia.
Dado que la demencia afecta de forma desproporcionada a las mujeres, los investigadores destacan la importancia de seguir estudiando los factores que influyen en su desarrollo. Esta revisión servirá como base para las próximas directrices de la OMS, previstas para 2026.




