Los primeros europeos innovaron en la talla de piedra

Un equipo de investigadores del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh) ha arrojado nueva luz sobre las capacidades técnicas de los primeros pobladores de Europa. Un estudio confirma que los humanos que habitaron el yacimiento de Terra Amata, en la actual Niza, hace unos 400.000 años, combinaban técnicas de talla sencillas con innovaciones avanzadas para su época. Estos resultados aportan claves sobre la evolución temprana de la tecnología humana.

La investigación, publicada en la revista Journal of Paleolithic Archaeology y liderada por la arqueóloga Paula García Medrano, se ha centrado en el análisis detallado de la industria lítica del enclave. Las conclusiones evidencian una notable flexibilidad tecnológica en estos grupos humanos, capaces de adaptarse a los recursos disponibles y a las necesidades del entorno sin seguir un único modelo técnico.

El estudio morfométrico y tecnológico de las herramientas revela que la mayoría fueron fabricadas a partir de cantos de caliza locales, mediante procesos de talla simples y secuencias operativas cortas. No obstante, esta aparente simplicidad escondía avances significativos, como la preparación de plataformas de golpeo, la organización jerárquica de los núcleos y el uso de talla centrípeta, rasgos que anticipan el desarrollo posterior de la tradición Levallois.

Estos hallazgos refuerzan la idea de un panorama cultural diverso en la Europa del Pleistoceno medio. Terra Amata se consolida como un yacimiento clave para comprender la evolución tecnológica, la movilidad y la organización social de los primeros humanos, que ocuparon el lugar de forma estacional, utilizaron el fuego, construyeron cabañas y transportaron materiales desde largas distancias, demostrando una adaptación compleja y planificada a su entorno.

Redacción (Agencias).