Mujeres y grandes ciudades, los más afectados por la IA

La inteligencia artificial (IA) ya no es solo una herramienta del futuro: su presencia empieza a transformar el empleo en España. Un reciente estudio del Instituto VRAIN de la Universitat Politècnica de València (UPV), basado en datos del Instituto Nacional de Estadística, revela que entre uno de cada cinco y uno de cada seis trabajos en España podrían verse afectados por la IA, dependiendo de la provincia.

Madrid y Barcelona son los centros urbanos más expuestos, con más de uno de cada cinco empleos en riesgo de transformación. En cambio, provincias con menor concentración de servicios avanzados, como Soria, Zamora o Teruel, muestran un impacto menor. Esta diferencia se explica por la naturaleza de las actividades económicas: las ciudades con comercio, sanidad, educación y servicios avanzados concentran trabajos más susceptibles a la automatización, mientras que zonas más agrícolas o industriales están menos expuestas.

El estudio también señala un patrón de género: el empleo femenino tiende a estar más expuesto a la IA que el masculino. Esto se debe a que las mujeres trabajan en sectores donde la IA tiene más aplicabilidad, como educación, sanidad, comercio, servicios administrativos y actividades sociales. Por el contrario, los hombres predominan en sectores tradicionalmente menos automatizados, como construcción, transporte o industrias extractivas.

Provincias como Madrid, Barcelona, Illes Balears, Santa Cruz de Tenerife y Málaga muestran los mayores niveles de exposición en empleo femenino, con cifras que superan el 21 %. Entre los hombres, la incidencia es algo menor y se concentra en torno al 20 % en grandes ciudades, descendiendo al 16-18 % en el interior del país.

Los investigadores destacan que esta exposición a la IA no es temporal: se trata de un cambio estructural que se mantiene estable en los años analizados (2021 y 2022). La conclusión es clara: la IA ya está moldeando cómo trabajamos y su impacto depende tanto del tipo de economía local como de los sectores en los que se concentran los empleados.

Para los profesionales y responsables de política laboral, estos datos ofrecen una guía: es imprescindible impulsar la formación tecnológica y la adaptación laboral, sobre todo en sectores y territorios más expuestos, así como considerar la perspectiva de género para reducir la brecha en la automatización.

Redacción (Agencias)