Un grupo de científicos ha descubierto que las hormigas carpinteras amputan patas lesionadas para evitar infecciones y duplicar la supervivencia de su colonia.
Sí, has leído bien. Un equipo internacional de científicos ha descubierto que las hormigas carpinteras son capaces de amputar las patas de sus compañeras para evitar que una infección se propague por el cuerpo. Lo que podría parecer una escena sacada de una película de ciencia ficción, es en realidad un acto de cuidado colectivo dentro de la colonia.
El estudio, publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B y liderado por el biólogo Erik Frank, de la Universidad de Wurzburgo (Alemania), se centra en la especie Camponotus maculatus, común en África. Los investigadores observaron cómo las obreras mordían con sus fuertes mandíbulas las extremidades dañadas de otras hormigas, literalmente realizando una amputación “quirúrgica”.
¿Y por qué lo hacen? Porque, según explican los autores del estudio, las hormigas no pueden esperar a que la infección avance. Si lo hacen, ya es demasiado tarde. Por eso optan por lo seguro y cortan antes de que el daño se propague.
El resultado es impresionante: esta conducta duplica la tasa de supervivencia de las hormigas lesionadas. Una estrategia extrema, sí, pero muy efectiva para una especie que vive en comunidades tan densas donde una infección podría afectar a toda la colonia.
Además, los investigadores destacan que este tipo de amputaciones preventivas sin saber si la herida está infectada o no no se había visto en ningún otro animal, lo que convierte a estas pequeñas cirujanas en un ejemplo sorprendente de cooperación y evolución médica natural.
Redacción (Agencias).




