Un estudio en 68 localidades españolas revela que zonas verdes y pavimentos permeables bajan hasta 8,5ºC las temperaturas en la ciudad.
El pasado 20 de septiembre, un grupo de organizaciones ambientales llevó a cabo una medición masiva de temperaturas en 24 capitales de provincia y 44 municipios españoles que dejó claro algo fundamental: los árboles y los pavimentos permeables son aliados imprescindibles para combatir el calor extremo en las ciudades.
Con más de 150 zonas analizadas y temperaturas tomadas a las 8:00, 17:00 y 23:00 horas gracias a voluntarios, el estudio comparó zonas urbanas categorizadas como ‘Infierno’ (pavimento artificial sin sombra) y ‘Paraíso’ (suelo natural con sombra y arbolado denso). La diferencia térmica llegó a ser de hasta 8,5 grados en Pozuelo de Alarcón durante la mañana, y en la tarde en Chiclana (Cádiz) se registraron variaciones de hasta 7 grados.
Un dato preocupante es que aproximadamente el 40% de las noches tórridas, con temperaturas por encima de 25 grados, ocurrieron en estas zonas ‘Infierno’. Esto confirma que los pavimentos impermeables actúan como islas de calor, reteniendo el calor durante la noche y dificultando su disipación.
El estudio también subraya que la vegetación urbana necesita décadas para desarrollarse plenamente, por lo que la mejor estrategia para mejorar el confort térmico es combinar la instalación de pavimentos naturales con el aumento de la cobertura arbórea.
Los expertos hacen un llamado urgente a la renaturalización urbana, sustituyendo materiales impermeables, especialmente granito, por suelos naturales que permitan regular mejor la temperatura. Además, destacan la importancia de considerar estos datos en la planificación urbana para garantizar espacios públicos más frescos y confortables en las próximas décadas.
Redacción (Agencias).




