El pueblo ha hablado: victoria de los «concebollistas»

Tres de cada cuatro españoles defienden la tortilla de patatas con cebolla, mientras que la paella sigue siendo el plato más representativo de la gastronomía nacional.

El último barómetro Turismo y Gastronomía del CIS, realizado en julio con casi 3.000 encuestas, ha puesto cifras al eterno debate gastronómico: el 75 % de los españoles prefiere la tortilla con cebolla, frente a una minoría que la defiende sin ella.

La tortilla: poco hecha para la mayoría

En cuanto al punto de cocción, más de la mitad (53,3 %) apuesta por una tortilla jugosa o poco hecha, mientras que un 28,9 % la prefiere muy hecha y un 15,5 % opta por dejarla en su punto.

Paella vs tortilla: el plato que mejor representa a España

La reina es ella

Aunque el debate sobre la tortilla sea intenso, el plato que más identifica a España es la paella. de este modo, 4 de cada 10 encuestados la eligen como primera opción, y el 24% como segunda.

La tortilla de patatas ocupa el segundo lugar (26,8 % la vota en primer lugar y 31,5 % en segundo), seguida del jamón ibérico, que completa el podio de la gastronomía española.

Los platos típicos por comunidad autónoma

El informe del CIS también desvela cuáles son los platos más representativos por regiones:

  • Andalucía: empate entre gazpacho y pescado frito (35 %).
  • Aragón: ternasco (54 %).
  • Asturias: fabada (88,3 %).
  • Canarias: papas arrugadas (66,9 %).
  • Cantabria: cocido montañés (85 %).
  • Castilla-La Mancha: queso (33,3 %) y migas (16,3 %).
  • Castilla y León: lechazo asado (34,5 %).
  • Cataluña: pan con tomate (31,2 %).
  • Comunidad Valenciana: paella (82,6 %).
  • Extremadura: jamón ibérico (33 %).
  • Galicia: pulpo (61 %).
  • Madrid: callos (71,9 %).
  • Murcia: marinera (30 %).
  • Navarra: menestra (31,1 %).
  • País Vasco: chuletón (28,6 %).
  • Ceuta: caballa (58,3 %).
  • Melilla: cuscús (22,2 %).

La encuesta del CIS confirma que la tortilla de patatas divide a España en la cocina, pero une en la tradición. Con cebolla, poco hecha y en disputa con la paella, sigue siendo uno de los símbolos más queridos de la gastronomía nacional.