Un estudio del Instituto de Neurociencias del CSIC confirma que niños expuestos al SARS-CoV-2 en el vientre materno durante 2020 presentan retrasos en el desarrollo cerebral. Los problemas afectan principalmente a la memoria y al aprendizaje; y se observan en menores que ahora tienen cinco años. El riesgo aumenta en casos de infección con alta carga viral antes de la disponibilidad de vacunas.
La investigación, en colaboración con la Universidad Miguel Hernández, señala que el virus puede alterar el desarrollo del hipocampo, región clave para la memoria. Los niños afectados muestran un incremento del 10% en dificultades cognitivas en comparación con aquellos no expuestos. Salvador Martínez, responsable del estudio, aclara que los hijos de madres no contagiadas no presentan riesgo adicional.
El estudio se centró en la etapa de gestación de 20 semanas, crucial para la formación de la corteza cerebral. Durante este periodo, la proteína ACE2, receptor del coronavirus, permite que el virus entre en neuronas en desarrollo. Esto podría afectar la migración neuronal y los procesos de aprendizaje.
El análisis de cerebros fetales de 20 semanas donados tras abortos espontáneos en 2020 reveló efectos específicos en células del hipocampo. Se detectaron nacimientos prematuros y alternaciones que podrían relacionarse con trastornos del espectro autista, déficit de atención o hiperactividad.
Los investigadores destacan que la vacunación y los controles sanitarios reducen el riesgo en la actualidad. Sin embargo, insisten en la necesidad de monitorizar y ofrecer apoyo educativo temprano a los niños expuestos al virus. El equipo continuará el seguimiento para evaluar posibles efectos adicionales en el desarrollo cerebral.
Redacción: (Agencias).




