Varios profesionales de la aviación comercial han compartido sus recomendaciones sobre los productos que es mejor no consumir durante un vuelo. Entre los principales señalados: el agua del grifo del avión, alimentos que generan gases y bebidas con alto contenido en sodio.
¿Agua caliente en vuelo? Mejor no
El agua del grifo que se utiliza en los aviones, y que sirve para preparar el café y el té a bordo, es una de las grandes alertas. Según azafatas con más de dos décadas de experiencia, como Sue Fogwell, este suministro puede no ser seguro, ya que proviene de tanques que no siempre están en condiciones óptimas de higiene. De hecho, estudios federales en EE.UU. han detectado bacterias en el agua de muchos aviones. Por eso, recomiendan pedir agua embotellada o bebidas en lata, y evitar jarras y tazas con líquidos calientes.
Comidas que generan gases: incomodidad asegurada
Alimentos como col, cebolla, brócoli o legumbres pueden resultar aún más molestos en pleno vuelo. Josephine Remo, exempleada de aerolínea, apunta que la presión en cabina puede intensificar la sensación de hinchazón. También se sugiere evitar bebidas gaseosas, por su efecto similar en el sistema digestivo.
Cuidado con el sodio: mejor dejar el Bloody Mary
Aunque populares, bebidas como el Bloody Mary o el zumo de tomate tienen una alta concentración de sal. En un entorno donde el cuerpo ya tiende a deshidratarse más rápido, el sodio puede agravar la situación, según expertos en salud. Las azafatas aconsejan alternar el consumo de alcohol con agua y optar por bebidas menos saladas.
Alternativas seguras y consejos prácticos
El consejo general es apostar por alimentos ligeros y fáciles de digerir, hidratarse con agua embotellada y evitar productos que puedan generar malestar por los cambios de presión. Estas recomendaciones están basadas tanto en la experiencia acumulada del personal de vuelo como en estudios médicos recientes.




