Un año más (y ya van tres) nos embarcamos en el Tren de la Cultura. En esta ocasión, como no podía ser de otro modo hemos puesto rumbo a Valencia para apoyar a todas esas librerías que se vieron afectadas por la DANA. El escritor Máximo Huerta, además de ejercer como anfitrión de la jornada, erigido como portavoz de los libreros de València, ha compartido con nosotros cómo vivieron las librerías esas fatídicas jornadas.

Además, esta iniciativa conjunta de la División Editorial del Grupo Planeta, Renfe y la Feria del Libro de Madrid consolida su vocación de descentralizar la lectura, reforzar vínculos territoriales y llevar la cultura donde más se la necesita. De este modo tras viajar a toda velocidad a Zaragoza y Valladolid, el Tren de la Cultura llega a València…Y no solo para apoyar a los libreros que tuvieron echar el cierre de sus negocios, sino a todos los lectores que perdieron sus bibliotecas, como destaca la ganadora del Premio Planeta, Paloma Sánchez Garnica.
En esta pérdida ha incidido también Javier Sierra, quien rebautiza este Tren de la Cultura, como «El Tren de la Dignidad». Una conversación a la que se nos ha unido el periodista y escritor Carlos del Amor, quien volviendo al ‘leit motiv’ de este viaje comparte una reflexión acera de los libros y como una bala no puede con ellos, pero el agua los destroza. Por ello, hay autores, como Rosa Montero, que aportan ideas para que las librerías puedan tener una larga y longeva nueva segunda vida.
Todo ello en dos horas de trayecto a alta velocidad en un viaje simbólico cargado de ilusión y compromiso, donde trece escritoras y escritores -junto un nutrido elenco de periodistas- han partido desde Madrid con destino Valencia, hermanando la feria madrileña con una comunidad que sigue recuperándose de la DANA recordando, tal y como ha hecho Eva Orúe, directora de la Feria del Libro de Madrid, que lejos de la rivalidad entre citas con los lectores de las distintas ciudades, las ferias son hermanas.

Una llegada del tren a la valenciana estación de Joaquín Sorolla, donde María Bravo, Presidenta de la Fundació Fira del Llibre de Valencia, nos ha recibido con los brazos abiertos y cargada de emoción. Agradecida y emocionada también se ha mostrado la escritora valenciana Alice Kellen, cicerone de la jornada y profeta en su tierra en este trayecto que tiene más que conocido.
Pero si de algo le sirve a un trayecto en tren a los escritores es para aclarar las ideas, tomar notas y apuntes, observar la vida cotidiana de la gente, imaginarse sus vidas o incluso sacar su lado más voyeur poniendo la oreja a las conversaciones ajenas como nos confiesa que hace la ganadora del premio primavera de novela, Vanessa Montfort. Trayectos que incluso pueden ser los desencadenantes para escribir una novela… Sin ir más lejos, no tenemos más que ir a las primeras páginas de «La buena suerte» de Rosa Montero.
La del Tren de la Cultura es una iniciativa que llega cada año en vísperas de la Feria del Libro de Madrid, la gran cita de los autores con los lectores madrileños y que todo esperan con ansía incluso con nerviosismo en el caso de escritores como Carolina Iglesias que, por primera vez, se meterán dentro de una caseta a firmar libros.
Nosotros recogemos nuestros bártulos, que el trayecto de vuelta está llegando a Madrid, donde las dos estaciones de Alta Velocidad reciben el nombre de escritoras… Almudena Grandes y Clara Campoamor… Lo hacemos agradecidos por este viaje en el que también hemos aportado nuestro granito de arena para la reconstrucción de aquellas librerías afectadas por la DANA de València.
Ismael Arranz
(entre Madrid y València, a bordo del #TrendelaCultura2025)




