Lady Gaga regresó a México como si nunca se hubiera ido, pero esta vez más intensa, más oscura y completamente renovada. 65 mil personas se entregaron al hechizo de su nueva era, The Mayhem Ball, una experiencia de cinco actos tan teatral como una peli de terror con luces estroboscópicas.
Con un escenario que parecía un templo griego y una vibra gótica electrónica, Gaga arrancó con ‘Bloody Mary’ y nos llevó directo al corazón de su nuevo single ‘Abracadabra’. Vestida de rojo sangre y con una energía explosiva, la Mother Monster convirtió el Estadio GNP en su propio aquelarre pop, donde cada coreografía fue un exorcismo y cada canción, una confesión.
No faltó el drama: entre ‘Poker Face’ y ‘Bad Romance’, Gaga revivió íconos, mató simbólicamente a viejos personajes y nos dejó claro que esto no es solo música, es arte, identidad y resistencia.
Además, se tomó un momento para leer una carta en español que emocionó hasta las lágrimas a sus fans: “Han pasado 13 años… y trabajé muy duro para demostrarles cuánto los admiro”, dijo, justo antes de cantar ‘Alejandro’.
La noche cerró con un mix de emociones al piano, incluyendo ‘Shallow’ y una poderosa reconciliación con ella misma al ritmo de ‘Bad Romance’. En resumen: Gaga no dio un concierto, dio una misa queer que muchos nunca olvidarán.
Redacción (Agencias).
Ni caminar ni correr. Subir escaleras se perfila como uno de los ejercicios más completos…
Los ingresos mundiales de la música grabada han aumentado un 6,4% en 2025, según el…
El color de ojos está determinado por la melanina en el iris, pero en el…
Los hermanos Reynolds lanzan su primer videojuego 'Last Flag', un ‘atrapa la bandera’ multijugador.
La relación entre música y religión ha evolucionado con el tiempo, pero no ha desaparecido.…
La banda irlandesa U2 ha publicado por sorpresa un nuevo EP titulado ‘Easter Lily’, tan…