La investigación, realizada con la participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), propone dos vías de estimación: la estimación dependiente y la no dependiente.
Por un lado, la estimación dependiente hace referencia al deterioro biológico que se asocia con el riesgo de morir, de manera que la edad biológica resultante es un indicador muy preciso de muerte prematura. Por otro lado, la estimación no dependiente consiste en que el deterioro biológico se asocia con la edad cronológica para estimar la edad biológica.
En el trabajo que además del CSIC, también participaron científicos de la Universidad de California en Los Ángeles y de la Universidad de Wisconsin, se empleó la base de datos sobre salud más grande de Estados Unidos. Estamos hablando de la National Health and Nutrition Examination Survey, que incluye información sobre 9.389 hombres y mujeres entre 30 y 75 años.
Todos estos individuos fueron entrevistados entre 1988 y 1994 y durante esos años se les tomaron diferentes medidas de salud. Además, se les hizo un seguimiento hasta diciembre de 2015 para saber cuántos de ellos habían fallecido.
Los resultados mostraron que los individuos más desfavorecidos tienen una edad biológica mayor y, por tanto, un envejecimiento acelerado.
Los indicadores de edad biológica ya se están empezando a usar en el área clínica. A pesar de que el estudio no incluye indicadores epigenéticos en la estimación de la edad biológica, los autores indican que su método tiene el potencial de poder añadir dicha información y lograr así una mayor precisión de predicción.
Redacción.
Los cuervos del norte de España se comunican con 114.000 vocalizaciones registradas.
Este es el primer single de su nuevo trabajo de estudio.
La cápsula de la misión Artemis II ha amerizado con éxito en el océano Pacífico,…
El preestreno mundial de Michael, la película sobre el rey del pop Michael Jackson, se…
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pide evitar “una nueva Gaza en Líbano” y plantea…
Gracias a Alimentos de Valladolid hemos vuelto al Oceanogràfic de València.