Entrevista kiss

foto

Rosa: “No quiero ser 'flor de un día' porque realmente creo en lo que hago”

Cantando por Perales, más rubia que nunca y dejando bien claro que Rosa no es Propiedad de nadie. Un título que refleja perfectamente, no sólo la seguridad que hoy por hoy tiene en sí misma, sino también lo claro que tiene hacia dónde quiere dirigir su carrera. Simpática, divertida y entrañable. Así se muestra Rosa ante nuestros micrófonos. Una mujer cada vez más madura que define la vida como "una fiesta que hay que vivir intensamente”.

Rosa, regresas cantando por Perales de la mano de Propiedad de nadie, un álbum del que has llegado a decir que es como si fuera tu primer disco.

 

Completamente. Ha tenido que llegar José Luis para por fin cantar lo que me gusta. Supongo que por eso lo siento más mío que ningún otro.

¿Has conseguido dar con el estilo musical que aún el año pasado seguías buscando?

Creo que sí, por eso estoy tan contenta. Porque con este trabajo por fin me he atrevido a decidir hacia donde quiero tirar. No quiero decir que mis anteriores discos hayan sido mejores ni peores… pero este álbum marca un camino musical distinto al que he llevado hasta ahora. Es un disco arriesgado, hay que escucharlo varias veces para captar lo que hemos querido hacer y lo que he sentido cantando estas letras.

¿Por qué Propiedad de nadie?

Porque es una frase con la que me siento muy fuerte agarrándome a ella. No es que no sea de nadie… De hecho me debo a un público al que me siento agradecidísima por todo lo que me ha dado y me sigue dando desde hace 8 años. En ese sentido me siento “de todo el mundo”, pero desde el punto de vista musical y de imagen, ahora soy “más yo” que nunca. Por primera vez me he sentido libre a la hora de cantar.

El disco lo presentas con De haber sabido. ¿Te arrepientes de muchas cosas que “de haber sabido” sus consecuencias no repetirías hoy por hoy?

No. Todo lo ocurrido ha pasado porque tenía que pasar.  No hay que llorar por la leche derramada. De hecho si tuviera que cambiar algo, a nivel personal, sólo cambiaría que mi padre estuviera aquí. Por lo demás creo que hay que sacar lo positivo de cada una de las situaciones que nos toca vivir. Al fin y al cabo la vida es una fiesta que hay vivir intensamente.

Optimismo ante todo, ¿no?

Sí. Cada vez intento ver más el lado positivo de las cosas y transmitir a la gente esa fuerza interior que tengo. Que la gente vea en mí esas ganas de vivir me ayuda también a mí a sentirme más fuerte.

Tu disco ha entrado directo a los primeros puestos de las listas de ventas. El público sigue estando contigo…

Es impresionante. ¡Me dan ganas de irme directamente a llorar a mi casa! (Bromea). Son esas cosas que me dan ilusión para seguir luchando por esto, a pesar de lo difícil que andan las cosas en la música. Ahora es momento de sobrevivir y de trabajar más y más. No quiero ser “flor de un día” porque realmente creo en lo que hago.

¿Cómo son los fans de Rosa?

Son muy tranquilitos y muy respetuosos. Y eso me gusta mucho, porque los siento todavía más cerca de mí. Mira, esta bolsita de fruta que llevo me la han preparado ellos. Me cuidan y me quieren mucho… y hacen todo y más para hacer que yo no me sienta sola.

¿En qué momento te encuentas hoy por hoy?

Me siento más segura de mi misma que nunca, porque sé hacia donde quiero ir. Lo noto incluso a la hora de hacerme unas fotos. Ahora sé que no puedo andar con vergüenza, tengo que comportarme como una profesional porque el fotógrafo que tengo delante de mí lo es y se merece un respeto.

Cambiando de tema, ¿recuerdas el primer disco que tuviste?

Abanico de colores, de Lola Flores (risas)

¿Y si te pido que me elijas una canción para cerrar esta entrevista?

Te diría, Suena una canción. Habla de un hombre que se tira toda su vida cantando por bares y pubs y que reclama un poquito de atención por parte del público. Conozco muy bien esa sensación. Es una declaración de amor a la música.

 

Pedro Ángel Sánchez

Lunes, 30 de Noviembre de 2009