52 minutos. Es el tiempo que dedicamos al día de media a hablar de otras personas (chismorrear). Así lo revela, al menos, un nuevo estudio de la Universidad de California, el primero que investiga los chismorreos entre las personas. Además, desmiente que las mujeres sean más cotillas que los hombres, algo que no se aplica a los jóvenes: ellos sí son más proclives a chismorrear más que los mayores.


Así, esta investigación ha comprobado que las mujeres no se involucran más en cotilleos negativos que los hombres. Igualmente, las personas de bajos ingresos o con menor nivel educativo no cotillean más que los de mayores ingresos o más formación, pero los jóvenes sí tienen más probabilidades de hace comentarios negativos respecto a sus mayores.

Alrededor del 14% de las conversaciones de los participantes fueron chismes, es decir, un poco menos de una hora de las 16 de vigilia al día. Tres cuartos de los cotilleos eran neutrales, si bien el chisme negativo (604 casos) fue dos veces más frecuente que el positivo (376) y eran abrumadoramente más sobre un conocido (3.292) y no una celebridad (369).

Redacción (Agencias)