La limpieza de la casa y otras actividades diarias, como cocinar, desprenden componentes químicos que contaminan el aire más que en la automoción, según un estudio de la Universidad de Colorado (EE.UU.).

El informe, presentado en la reunión anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia, se basó en el análisis del impacto en el aire de los llamados “compuestos químicos volátiles” presentes en artículos como el champú, perfumes y detergentes.

Según los expertos, los compuestos químicos que se escapan de las viviendas a causa de actividades diarias contribuyen a contaminar la atmósfera “más que los coches y los camiones”.

Dado que la llama de gas de algunas cocinas contienen “altos niveles de contaminantes gaseosos”, y que preparar una tostada altera la calidad del aire más de lo que se creía.

Redacción  (Agencias)