El único gato en la plantilla de la Policía austríaca, reclutado para cazar ratones en unas cuadras del cuerpo, ha desertado sin que se sepa el motivo, según fuentes de Interior citadas este martes por el diario Kurier.

El gato mantenía alejados a los roedores de los establos de la Academia Militar de Wiener Neustadt, una localidad cercana a Viena en la que se ejercita la futura unidad montada de la Policía austríaca, formada por 14 caballos y 21 jinetes.

Lo que pocos sabían hasta ahora es que, además de perros y caballos, las fuerzas de seguridad contaban con un pequeño felino, adoptado por la Policía en un refugio de animales, para cazar ratones.

En el Ministerio del Interior todavía confían en que el gato, llamado Mister Black, se encuentre escondido en un área cercana y que el abandono del puesto se deba a un simple despiste.

Mister Black es un gato silvestre y no está acostumbrado a las personas, añadió un portavoz del ministerio.

Redacción (EFE)