Nació una fría Nochebuena en los Alpes austríacos, recorrió el mundo conquistando generación tras generación, interrumpió batallas, fue manipulado por los nazis y adaptado a diversos estilos: el villancico “Noche de PazNoche de Amor” cumple 200 años.

Cuando el 24 de diciembre de 1818, en una pequeña iglesia de la localidad de Oberndorf, cerca de Salzburgo, fue cantada por primera vez por su letrista, Joseph Mohr (1792-1848), y su compositor Franz Xaver Gruber (1786-1863), nadie imaginaba que iba a convertirse en la canción de Navidad más famosa del planeta.

El 24 de diciembre de 1914 la entonaron cientos de miles de soldados de diversas naciones en su idioma natal, desde las trincheras de la Primera Guerra Mundial, en unas horas de tregua apodadas “milagro de hermandad”.

Años más tarde, en 1941, mientras la dictadura nazi intentaba imponer una versión de propaganda (cambiando la letra por “…todo duerme… Adolf Hitler vela por el destino de Alemania”), el presidente de EE.UU., Franklin D. Roosevelt, y el primer ministro británico, Winston Churchill, la cantaban en la Casa Blanca.

Doscientos años después, traducida a más de 300 idiomas y dialectos, “Noche de PazNoche de Amor” forma parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Los historiadores coinciden en que el texto de la canción expresa un profundo anhelo de paz, esperanza y consuelo.

Más de mil millones de personas la cantarán, o al menos la escucharán, esta próxima Nochebuena.

Redacción (EFE)