Una investigación publicada esta semana en ‘PLOS ONE’ sugiere que las mejoras inesperadas en la vida cotidiana –la luz del sol después de muchos días de lluvia o la victoria de un equipo deportivo local– se correlacionan con un cambio en el estado de ánimo de una ciudad y una mayor probabilidad de que los ciudadanos hagan cosas arriesgadas, como apostar dinero.


Un estudio de la Universidad McGill de Montreal correlaciona así el buen humor en las redes sociales con la asunción de riesgos. De esta manera, han demostrado que las personas tienden a sentirse mejor y a correr más riesgos cuando algo sale mejor de lo que esperaban.

Lo mismo sucede a nivel de ciudad. Aunque los autores notan que este efecto es sutil, por ejemplo, un día de “buen humor” en Chicago y en la ciudad de Nueva York predice un incremento en el gasto en juegos de azar de casi el 2,5% por persona al día en barrios particularmente reactivos.

Redacción (Agencias)