Imprimir con un coste mínimo tatuajes electrónicos para que los médicos puedan controlar la salud de sus pacientes será posible en breve de la mano de un proyecto de un grupo de científicos de las universidades de Coimbra (Portugal) y Pittsburgh (EE.UU).

Los tatuajes electrónicos que se colocan en la piel tienen ahora un coste elevado, pero el nuevo sistema simplifica el trabajo y sólo requiere una impresora 2D y tinta “auto- conductiva”. La idea aún se encuentra en la fase de pruebas en laboratorio.

Los tatuajes se pueden imprimir con una impresora de inyección y su precio será oscilará entre los 50 céntimos y un euro.

Una vez colocados en el cuerpo, permitirán “monitorizar” de forma constante la salud del usuario a través de diferentes parámetros, que van desde la actividad muscular, a la temperatura corporal, el ritmo cardíaco y la actividad cerebral hasta, incluso, las emociones.

Otra de las novedades es que son “elásticos” a diferencia de los actuales, cuyos componentes electrónicos se deterioraban a medida que el tatuaje se usaba y se estiraba.

Redacción (EFE)