Icono de la cultura popular y de vasta influencia en el imaginario del planeta, Mickey Mouse cruza el umbral de los 90 sin vestigio de achaques, renovado y junto a su eterna compañera Minnie, también desde el domingo una nonagenaria vital.

Fue el 18 de noviembre de 1928, el día en que se estrenó el cortometraje “Steamboat Willie”, el primero en el que Walt Disney sincroniza imágenes y sonidos, cuando Mickey y Minnie debutaron en la pantalla y comenzarían esa andadura que convertiría a la compañía del creador en pilar global del entretenimiento de la actualidad. 

El éxito del cortometraje y de los personajes fue inmediato. En cuestión de días los protagonistas fueron “furor”, según recoge el diario local Orlando Sentinel. “Mickey era simplemente una personalidad pequeña con el propósito de crear risas“, dijo el fundador del imperio Disney sobre su personaje más famoso y que le proporcionaría su primer Óscar honorífico en 1931.

La idea de crear al Ratón Mickey le surgió mientras viajaba en un tren desde Nueva York a California, y aunque en un principio lo llamó Mortimer su esposa Lillian lo convenció para llamarlo Mickey. Al día de hoy, Mickey y Minnie son símbolos sociales que por nueve décadas han inspirado artistas y diseñadores, entre ellos al muralista mexicano Diego Rivera.

Aquel predijo que “la estética de nuestro tiempo va a reconocer a Mickey como uno de los verdaderos genios del arte americano de la primera mitad del siglo XX, mientras espera por la maravillosa revolución global”.

Una revolución que hoy en día se traduce en un universo que traspasó las pantalla y se extendió a parques temáticos, cruceros, hoteles, ropa, juguetes y otros productos de “merchandising” en los que Mickey es figura central, y que cada año genera miles de millones de dólares.

Redacción (EFE)