La cantante estadounidense Beyoncé y el rapero Jay-Z han hecho toda una demostración de fuerza y poderío en la noche de este miércoles en un concierto de dos horas y lleno de efectos especiales en el ardiente Estadi Olímpic de Barcelona.

Fuegos artificiales, diecisiete bailarines, veintiséis músicos en un escenario de cuatro plantas y un muro de pantallas gigantes ha sido el espectacular envoltorio con el que Beyoncé y Jay-Z han vestido un concierto en el que los auténticos protagonistas han sido ellos dos y su reconciliación como pareja.

Música, espectáculo y vida privada se han fusionado en un cóctel poderoso que ha deslumbrado a las 47.000 personas que se han reunido en el Estadi Olímpic, en la única parada española de la gira mundial “OTR II”.

Comenzaron cinco minutos antes de lo previsto y aparecieron caminando, de la mano y en el silencio ante el griterío colectivo. ‘Holy Grail’ inició la velada y ‘Young Forever’ fue la elegida para cerrarla.

La pareja recorre Europa desde el pasado 6 de junio en una gira que finalizará en Estados Unidos y la han descrito como “una celebración del amor, la familia y la cultura”.

Redacción (Agencias)