La ucraniana Jamala y su tema “1944” se han llevado la victoria en la final de Eurovisión celebrada este sábado en el Globen Arena de Estocolmo, por delante de Australia y Rusia, las otras grandes favoritas. Ucrania suma así su segundo triunfo en la historia del festival. 

España, representada por Barei y “Say Yay!”, ha termindo en el puesto número 22 de 26 finalistas, un puesto por debajo del resultado obtenido en 2014 por Edurne en Viena. Con una actitud eléctrica, Barei ha recibido los aplausos del auditorio, testigo de los impactantes juegos de luces, como a los espectadores, quienes han visto a través de sus televisores los vertiginosos cambios de cámara por los que apostaron los realizadores.

La edición de este año del festival, la número 61 en su historia, estrenó un nuevo sistema de difusión del voto por el que primero se hizo público la votación de jurados de los 42 países participantes -el 50% del total- y luego la parte correspondiente al “televoto”, que se comunicó al final para ganar en emoción.

Barei logró un total de 77 votos: 67 de los jurados de 15 países -12 de Italia-, lo que le permitió acabar provisionalmente decimosexta; pero solo diez de los telespectadores, con lo que fue la cuarta menos votada de todos los finalistas en ese apartado.

Fue la tercera vez que Estocolmo acogió una final del popular festival, que incluyó otra novedad: la inclusión en la ronda previa, aunque sin competir, de los miembros del “Big Five” (España, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia), para tener la misma visibilidad que el resto.

Redacción (EFE)